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EL DIRECTOR FRANCOIS OZON NOS HABLA SOBRE DIFERENTES ASPECTOS DE LA PRODUCCION DE SU PELICULA
MI REFUGIO -
05 DE JULIO DE 2010
Embarazo
Hace un año, una amiga mía actriz me llamó para darme una buena noticia. Estaba embarazada. Dos días después, la llamé y le propuse hacer una película inspirada en su embarazo. Al principio estaba entusiasmada pero una semana después, se echó para atrás. Este era su segundo niño, ella ya sabía como funcionaba el asunto y no se sentía capaz de llevar las dos cosas: el embarazo y a la vez la actuación. Desilusionado, estuve a punto de renunciar al proyecto, cuando mi directora de casting, Sarah Teper, me informó: “Hay tres actrices embarazadas ahora mismo en París, y una de ellas es Isabelle Carré”. Inmediatamente volví a recuperar mi entusiasmo, la imagen jovial de Isabelle era inspiradora. Todavía no me daba la sensación de ser una mujer adulta, la llamé, quedamos y le expliqué el proyecto. Ella lo pensó y dos días después nos dio el si. Desde hacía años había soñado con hacer una película con una mujer embarazada. Yo le había estado dando vueltas frecuentemente a cómo abordar el tema de la maternidad, pero hasta el momento no había pensado específicamente en el periodo del embarazo. O lo pasabamos como una elipse, grabada brevemente con falsos estómagos, o la película podía quizas empezar después del nacimiento del bebé.
El Guión
Para empezar, le hice a Isabelle leer tres páginas del esbozo del guión que desarrollaba la trayectoria de su personaje. Después escribí el guión, viéndola constantemente. Ella estaba de seis meses y quería que me describiese las emociones y sensaciones que estaba experimentando en su embarazo. Tenía algunas corazonadas pero necesitaba realmente concretar detalles: ¿puedes controlar este movimiento en concreto? ¿Qué comes? ¿Con qué has estado soñando últimamente? La película es, en parte, un documental sobre Isabelle. Aunque Mousse es muy diferente de ella, Isabelle nos inspiró muchísimo. Isabelle siguió la evolución del guión desde cerca y creo que lo disfrutó mucho. Como necesitábamos escribirlo rapidamente, contraté a un joven guionista, Mathieu Hippeau, para que me echase un cable. Le di todo el trabajo realizado por escenas y él lo acabó. Le dio mucha más vida y ternura a los dialógos, fuimos directamente al corazón, sin filtros. El guión no pasó por las pruebas que normalmente tienden a crear una atmósfera algo más distante.
El Deseo de Grabar a una Embarazada
Observar a una mujer embarazada es fascinante. Su cuerpo sufre una metamorfosis, se va redondeando, es muy atractivo, sensual y misterioso. Me siento un poco como el personaje de Marie Riviere, o el hombre en la cafeteria de la película. Todo el mundo quiere tocar a las embarazadas. Se lo dije a Isabelle desde el principio. Quiero erotizar tu cuerpo, tu vientre. Tiene que estar muy presente, muy visible. Voy a grabarlo, acariciarlo, en torno a esto va a girar la película. Una nueva vida comienza en este vientre. La relación entre Mousse y Paul va tomando forma en torno a este vientre, esa es la base de su conexión.
Rodando con una Embarazada
Durante el periodo de preparación, Isabelle podía distinguir sin problemas entre el personaje de Mousse y ella misma. No temía los diálogos ni las situaciones, pero cuando comenzó el rodaje, la situación comenzó a ponerse difícil. Ella se encontró a si misma leyendo y escenificando escenas que nada tenían que ver con la experiencia personal de su embarazo. Por ejemplo, fuera de cámaras, ella estaba constantemente comunicándose con su bebe, acariciándose el vientre o hablándole, mientras que en la película a Mousse todo esto no le importaba, ella estaba embarazada por accidente, y está llevando al bebé principalmente porque es el único vinculo de unión que le queda con el hombre al que amó y perdió. Isabelle es una actriz brillante, muy consciente de su arte, pero en esta película su estado físico le trajo una serie de inestabilidades. Estaba muy sensible y con frecuencia muy frágil. Caminando a lo largo de la playa con el viento soplando a su alrededor, subiendo una duna con sus kilos extra, teniendo que hacer múltiples tomas levantándose de la silla. Se fatigaba fácilmente y pronto encontró el rodaje extremadamente difícil para su estado físico. Estaba asustada. No se creía capaz de aguantar hasta el final, física o mentalmente. Pero yo confié, Sabía que era una gran actriz. Siempre es trastocante para el director capturar un momento cuando su actriz pierde el control. Sientes que sus emociones le sobrepasan, quiere aguantar y en el último momento te ofrece un pedazo precioso, auténtico y muy íntimo de si misma.
El Instinto Maternal
En nuestra sociedad, la maternidad está altamente idealizada y asociada con una imagen positiva. Yo queria mostrar que a veces las cosas son mucho más complicadas. El instinto maternal no viene dado. Mousse no tiene experiencia, su embarazo es un proceso de procreación. Más que nada era un modo de asumir la muerte de Louis, una herramienta para superar su luto. El llevar y dar vida se convierte en un modo de calmar el dolor y la injusticia por la ausencia de la persona amada. El cuerpo de Mousse es sólo un lugar de paso temporal. Los drogadictos que tratan de dejar su adicción son frecuentemente muy claros sobre sus emociones y deseos. Aumenta su sensibilidad. Mousse es muy consciente de su situación, no se miente a si misma y al final toma una decisión que es muy honesta consigo misma: que preferiría abandonar antes que seguir adelante con su maternidad.
Mousse, la Protagonista Femenina
Se puso este nombre de un modo extraño, instintivamente y sin una razón concreta. Me gustó el modo en que sonaba: dulce y húmedo. No sabemos nada del pasado de esta chica, de donde viene, su familia, pero el nombre la sitúa rápidamente aparte del resto de los personajes, de Louis y Paul y sus típicos nombres franceses.
El Refugio
El apartamento donde Mousse y Louis aterrizan es como un refugio en el que se han recluído a si mismos. Pero Mousse va a tener que emerger y enfrentarse al mundo real de fuera. Está destrozada por la muerte de Louis y dolida porque su suegra le ha pedido que aborte. Al final deja su refugio de heroína y encuentra otro refugio, lejos de la ciudad, cerca del océano y de la naturaleza, un lugar donde ella podrá continuar su lucha, pero que finalmente le conducirá a encontrar la paz interior. Mousse se abrirá a si misma a momentos de serenidad y ternura que antes no se había permitido. Para mi Mi Refugio es la historia de un proceso de curación, violento y doloroso, pero contado con suavidad. Es también una película sobre la pérdida y cómo afrontarla, cómo salir adelante sin drogas, perdiendo el amor, perdiendo a alguien. Mousse y Paul son dos personas sin motivos para estar juntas, nunca se tendrían que haber conocido y ahora se ayudan en silencio, confian el uno en el otro. Estan los dos marginados, buscando su identidad. Y al final de la película encuentran su lugar y su libertad. Mousse descubre su capacidad de escoger la vida y el amor, y Paul hace en cierto modo que su pasado tenga un sentido, la historia de Mousse se ha hecho eco de la suya. El dolor de Mousse está reflejado desde el comienzo de la película, mientras que el de Paul va apareciendo progresivamente. Queriamos que Paul empezase como un personaje secundario. Era un niño mimado al principio, luego gradualmente se va volviendo más complejo y acaba tomando una importancia que inicialmente no te esperas.
Paul, el Protagonista Masculino
Para el papel de Paul no buscaba a un actor profesional, no quería a nadie que pudiese interpretar. Queria encontrar a un “virgen”, alguien muy puro, lo contrario a una actriz experimentada como Isabelle. Así que hice algunas pruebas con el cantante Louis, quien yo creía era alguien muy similar a este apacible personaje con un secreto a sus espaldas. Le conocí en un concierto y me gustó su “alma atormentada”, sensibilidad y belleza, de la que él parecía avergonzarse. Su fragilidad de actor no profesional me llamo la atención. Ahí estaba Paul. Como Louis es fundamentalmente un cantante, yo buscaba también que su voz pudiese formar parte de la película. Él escribió un tema en el set, con la idea de que la canción debería ser un suave perfume que recordase la presencia de su hermano fallecido.
Melvil, el Tercero de los Personajes
Para el papel de Louis desde el primer momento pensé en Melvil Poupaud, pero tenía algunos escrúpulos en llamarle, ya que ya le había matado en El Tiempo que Queda. Ahora le iba a matar otra vez, y esta vez antes de los 15 minutos del comienzo de la película. Pero no me podía imaginar a nadie más interpretando ese papel. El se mostró inmediatamente interesado y muy entusiasta. Trajo su carisma natural y un logrado realismo a las escenas de drogas. Yo sabía que eliminarlo de la película tan pronto nos haría sentir una mayor empatía por Mousse y sus sentimientos. Como Bruno Crémer en Bajo la Arena, Melvil no tenía mucho tiempo para ganarse a la audiencia, pero yo sabía que una vez ya se hubiese ido, se le iba a echar de menos.
Rodando en Alta Definición
Como teníamos que rodar rápidamente y con un equipo pequeño de personas, pensé que sería un buen momento para probar a hacerlo en HD. No teniamos realmente otra opción, el presupuesto excluía los 35mm y 16 mm. Así que fue más una cuestión del presupuesto de producción. Pero también fue una nueva realidad técnica, que necesitaba aprender rápido. Como quería captar la belleza del paisaje, la luz, la naturaleza que nos rodeaba y los actores, escogí el cinemascope y para contrarrestar la monotonía de las imágenes digitales, restaurar las opciones de foco y crear una sensación de profundidad de campo. La mayor ventaja de esto es la capacidad de grabar con baja intensidad de luz, con muy poca o nada de iluminación artificial. Esto me permitía rodar en horas mágicas: el amanecer, el anochecer, las horas nocturnas en la playa. Como no tenía dominio de la técnica y no podía hacer el seguimiento de las tomas, simplifiqué mi plan de rodaje, adoptando un enfoque frontal completo y usando el zoom, para modificar el movimiento de los actores. Teníamos que resolver estas simples cosas y hacerlo rápido, para ir acorde con la historia que estábamos contando. La economía de la película estaba en armonía con la película en sí misma.
La Carta de Mousse
Si Paul no hubiese entrado en su vida, Mousse se habría quedado con su bebé. Para mi, la marcha de Mousse no fue una huída, fue una transmisión. Mousse está escapando. Sólo necesita algo más de tiempo para convertirse en madre. Pero dejando su bebé con Paul, ella se está protegiendo a si misma. Sabe que Paul la encontrará. El está más preparado para ser padre que ella para ser madre. Me preguntaba si debía grabar una escena donde Mousse diese su bebé directamente a Paul, para hacer una transmisión concreta, física. Pero pensé que una carta con voz de fondo resultaría más real y creible. Cuando Mousse mira a cámara en el metro, es su modo de enfrentarse a Paul, a su hija y a la audiencia, situándoles como unos testigos que Mousse sabe que volverá a ver algún día. Siente algo muy fuerte por Paul, Pero ellos nunca vivirán juntos. Ella ama a su niña pero la abandona. Me encanta la paradoja de la ausencia: la conexión existe sin necesidad de que sea algo físico.
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